Publicado el 20/01/2026 por Santiago Colomé Saravia
Blog | Regalos Corporativos
Un regalo corporativo es un presente personalizado que una empresa entrega a clientes, colaboradores o socios para agradecer, reconocer o promocionar su marca cómo por ejemplo un kit de mate, bombilla y termo.
Un regalo corporativo es un obsequio que una empresa entrega a clientes, empleados, proveedores o socios para agradecer, reconocer o fortalecer una relación. No se trata solo de “dar algo”, sino de comunicar valor: la empresa dice “te tenemos en cuenta” con un detalle pensado, oportuno y coherente con su marca.
Si querés entenderlo rápido, pensalo así: es una herramienta de vínculo y reputación que, bien usada, mejora la experiencia de quien lo recibe y deja una huella positiva de la compañía.
En términos simples, es cualquier detalle (producto o experiencia) que una organización entrega en un contexto profesional para reforzar vínculos, mostrar aprecio, celebrar hitos o posicionar marca. Puede ir desde un objeto útil (por ejemplo, una agenda) hasta una propuesta de experiencia memorable (por ejemplo, una cena en un restaurante o un viaje de fin de semana).
Lo que lo convierte en “corporativo” no es el objeto en sí, sino:
Los regalos corporativos sirven para construir relaciones con acciones concretas. En la práctica, suelen cumplir uno o varios de estos objetivos:
Es importante saber y tener en cuenta que, un buen obsequio empresarial reduce fricción en la relación (hace más fácil el “seguir trabajando juntos”) y aporta humanidad en vínculos que a veces son muy transaccionales.
En Argentina, las situaciones típicas donde más se ven los regalos corporativos son:
Con clientes y socios
Con empleados
Con proveedores
Algo importante de saber es que el “mejor momento” no siempre es el más obvio. A veces, un regalo fuera de temporada (cuando nadie lo espera) tiene más recordación y repercusión que uno “de compromiso” en diciembre durante el cierre de año.
No hay una única categoría ganadora cuando nos referimos a ellos: depende del objetivo y de quién lo recibe. Aun así, estas son las categorías de regalos más comunes:
Utilitarios (alto uso): Botellas térmicas, libretas, mochilas, power banks. Son ideales cuando querés presencia de marca en el día a día.
Premium / ejecutivos: Sets de escritorio, marroquinería, vinos, accesorios tecnológicos. Funcionan para cuentas clave o cargos senior (con cuidado de no excederse).
Bienestar y cuidado personal: Sets de relax, autocuidado, combos saludables. Aporta cercanía y suele percibirse como “empresa que cuida”.
Gastronomía: Boxes gourmet, experiencias culinarias, degustaciones. Estos son muy elegidos porque son sociales y fáciles de disfrutar.
Experiencias (la categoría que más crece actualmente): Actividades de aventura, spa/masajes, escapadas cortas. Se eligen cuando buscás memorabilidad y evitar el “regalo genérico”.
Solidarios / sustentables: Regalos con impacto social o materiales eco. Alinea cultura y reputación, especialmente en empresas con foco ESG.
Entender su funcionamiento es vital para cualquier empresa o área de recursos humanos (RR.HH.). Comprender el por qué y para qué se le permite a la empresa realizar mediciones del impacto que tienen y así poder medir la reacción de la persona a la que se le entregan.
Cómo mencionamos hay muchos tipos de regalos empresariales, pero aunque el formato varíe, el proceso “ideal” suele ser este:
Muchos regalos “clásicos” tienen un problema silencioso: no siempre encajan. Gustos, talles, restricciones, duplicados (“otro termo más”), o el típico “gracias… ¿dónde lo guardo?”.
En cambio, un voucher o pack de experiencias suele resolver varios puntos a la vez:
Por ejemplo, una empresa puede obsequiar como regalo institucional un voucher tipo “Pack gastronómico” para que el empleado elija almuerzo/merienda/cena entre opciones disponibles, en lugar de imponer un restaurante específico o tal vez un Pack Gastronómico Exclusivo si va dirigido a clientes premium de la empresa.
Cuando la entrega del regalo corporativo está bien ejecutada, el impacto no es “mágico”, pero sí medible en señales de negocio y cultura:
En clientes
En empleados
En proveedores y aliados
Respuestas y agradecimientos (sí, cuenta)
Para hacer un buen regalo corporativo (no bueno desde la calidad sino desde la efectividad empresarial) pensá primero en la persona, después en el objeto. Te recomendamos que hagas lo siguiente:
Cómo ya mencionamos, para hacer un regalo corporativo hay que tener en cuenta distintos aspectos vitales para lograr sacar el máximo provecho de ellos y que no pasen desapercibidos o tengan el efecto contrario. Si estás pensando en hacerlo evita lo siguiente:
Comprar a último momento y que llegue tarde o que no sea el regalo adecuado. Es mejor dejar pasar la oportunidad y hacerlo organizadamente la próxima que arruinarlo por el apuro.
Regalar lo mismo a todos sin considerar roles, gustos o contexto. Regalos más personalizados generalmente demuestran que hay un mayor interés y atención por la persona a la que se dirige el obsequio.
Branding invasivo (parece merchandising, no reconocimiento). No incluyas la marca de forma desproporcionada. No es necesario un logo gigante. Un detalle, sutil y pequeño, es más aceptado por las personas. Además hacen que el objeto regalado tenga más posibilidades de uso y por lo tanto llegar a más personas.
Elegir algo “porque estaba de moda” sin relación con el destinatario. Se relaciona con lo anterior de regalar a todos lo mismo. Tener en cuenta al destinatario demuestra interés y atención por quien lo recibe.
No contemplar políticas internas (algunas empresas tienen límites o reglas). Revisa que lo que estés regalando no vaya en contra de las políticas de tu empresa, demuestra poco conocimiento de las mismas o que algunas políticas “se pueden romper”, lo que no es un buen ejemplo.
Regalar algo difícil de usar/canjear, si requiere demasiados pasos o es complicado, el regalo pierde valor y la experiencia y sensación positiva por la empresa se transforma en negativa.
No cerrar el ciclo: no confirmar recepción ni recopilar feedback. Medir el efecto que tiene en el receptor permitirá optimizar y mejorar para la próxima y entender si hubo fallas en el proceso.
Un regalo corporativo es, en esencia, una forma estratégica de cuidar relaciones: con clientes, con el equipo y con socios. La diferencia entre un detalle “cumplidor” y uno realmente efectivo está en la intención, el momento y la elección del formato.
Si querés minimizar el riesgo de errarle y maximizar la recordación, los vouchers y packs de experiencias cómo los que se ofrecen en Golden Pack suelen funcionar muy bien porque dejan que cada persona elija lo que más le gusta, manteniendo el gesto de reconocimiento con una ejecución simple y ordenada.